Textoactualidad

Frau Diamanda

 

texto Héctor Acuña

Lima, Agosto 2014

  • alt text
  • alt text

Es curioso notar como cualquier persona promedio da por sentado el supuesto ejercicio de su libertad cuando en realidad nuestro cuerpo no está solamente inserto en un plano espacio-tiempo, sino que está atravesado por infinidad de aristas propias de una verdad rizomática que indica el binomio sujeción/dominio o el juego perverso de relaciones de poder.

¿Qué sucede cuando unx siente no encajar en el super sistema heteronormativo impuesto? Pues una serie de luchas subalternas se van ejecutando una tras otra, inevitables. El propio cuerpo que por fin entiende-siente-adolece de ese no encajamiento matriz se somete a una serie de ejercicios que van desde la auto afirmación de una identidad diversx pasando por la generación de una serie de estrategias —para lograr no morir en el intento— estableciendo irremediablemente prácticas de resistencia e incluso desarrollando e inventando tecnologías de reapropiacón-tergiversación necesarias para torcer el contexto imperante.

Una de esas miles de luchas subalternas se empezó a librar allá por los años noventa en una troupe transgénero inserta en la subcultura new wave limeña. Junto a mis hermanas de panty Giuseppe Campuzano y Eduardo Bermejo habíamos partido de la práctica de una performance muy particular, corrosiva y compulsivamente narcisista; sin embargo, con el transcurso del tiempo, la madurez y el trastocamiento de espacios usando nuestros cuerpos como escenario de lucha, pudimos acceder a un saber-placer distinto en cuanto a lo que significa la praxis de un travestismo exacerbado que nos condujo a asumir el reto de ser sujetxs políticos de subalternidad.
La toma de conciencia político-socio-sexual no fue inmediata ni fácil en absoluto, la trans autoafirmación surgió precisamente a través de esa especie de juegos desafiantes entre nosotrxs mismas, además del consumo histérico de lecturas, música, cine y cuanta novedad artística torcida pudiera aparecer en nuestro horizonte. La vida misma se convirtió en campo de experimentación y Lima en ciudad-tránsito de intervenciones ad infinitum.

El asumirme como artista visual autodidacta no me resulta preciso, prefiero re-pensarme como una suerte de accionista o interventor de la realidad siendo Frau Diamanda el objeto de arte o artefacto diseñado exclusivamente para tal fin. Si debo hacer alguna referencia autobiográfica, pues cabe mencionar que me aburro con rapidez, por eso salté de la escena new wave a la sub cultura musical noise experimental y consecuentemente al circuito de artes plásticas de la ciudad. En cuanto a lo netamente musical, formé parte del acto experimental Jardín, luego formé mi propio proyecto —que manejo hasta la actualidad— Frau Diamanda & Les Shockin’ Divas LSD con el cual pude viajar a España y Argentina, el año 2009 formé el acto Porno Stars/Elektromarikapop junto a Juka y desde el año 2007 vengo desarrollándome como Dj Frau Travesti Residente. En este sentido lo musical siempre ha sido parte imprescindible de mi trayectoria.

El año 2003 entré en contacto oficial con el Centro Cultural de España de Lima y desde entonces presenté una serie de proyectos desarrollando una gran colaboración artística con ellos. De esta etapa debo mencionar tres exposiciones importantes: Fraumorphing: Experimento de Estética (2004), Gesto: Simulacros de lo Real – Ciclo de Performances (2005) y Frau Diamanda: Corpus Delicti – Retrospectiva 1999-2009 con las cuales además asumí el reto de ser mi propio curador. Aquí debo agradecer infinitamente a Ricardo Ramón Jarne, director de aquel entonces, quien se convirtió en mi mentor y a su super equipo de trabajo. Otros proyectos colaborativos de relevancia fueron la promoción de festivales de música electrónica experimental, fomento del arte transgénero peruano a través de muestras de cine, video arte, artes visuales, conferencias y performance en general.

En este punto, quiero incidir en un asunto bastante complejo: ¿Por qué empezar a contar-conmemorar los 15 años de un personaje o creación en apariencia tan conflictiva? En 1999 la revista Somos del diario El Comercio sacó un reportaje sobre la movida drag queen en Lima convirtiendo de alguna forma una práctica abyecta y marginal en objeto de deseo y, posteriormente, de estudio. Ese devenir intenso entre el mass media, el circuito de artes plásticas, el circuito de investigación académica, el museo y la galería de arte demarcó una serie de estrategias inconscientes y sintomáticas del cuerpo-objeto de arte que empezó ser consumible, vendible y rentable en una ciudad llamada a una post modernidad defectuosa e inverosímil. Por ende, comienzo a contar cómo este ente prostético se desarrolla profesionalmente hasta quizás convertirse en ícono de una escena underground difusa e incipiente pero atractiva. Las plataformas interventivas se diversifican desde acciones callejeras, cine, teatro alternativo, peformances multimedia, música electrónica experimental hasta llegar a una configuración ciber-orgánica a través del uso de las redes virtuales. El objeto interventivo traspasa sus propias limitaciones y establece vínculos estratégicos y cooperativos sin los cuales había sido impensable poder lograr implementar un proyecto de arte transgénero en un país tan complejo como el peruano. Precisamente, debo agradecer de corazón a todxs aquellos amigos creadores, compinches, hermanas de panty, diseñadores, artistas visuales, curadores, agitadores culturales, gente de medios y prensa, cineastas, escritores, poetas, músicos, en fin, a todo aquel que se dio un tiempo para poder pensar realizar una colaboración fructífera e innovadora con mi propuesta contra género abiertamente política y desafiante cuya materialidad desbordada indica una contundente plasticidad sexual.

Héctor Acuña, Julio 2014.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

  • alt text