Entrevistaactualidad

Claudia Salazar

 

Una voz para Lilith

entrevista: Vero Ferrari

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Cuéntame un poco de ti, qué has publicado, qué haces, en dónde vives...
Soy escritora y me fui a Nueva York para hacer un doctorado en Literatura y ahora estoy enseñando en una universidad de Nueva York. He publicado en el 2011 Voces para Lilith, que fue la primera antología de literatura de temática lésbica en Sudamérica y tuvo una aceptación bastante fuerte, hicimos dos ediciones, lo presentamos en varios lados. Tuvo muy buena recepción, sobre todo porque era una antología importante, era la primera vez que se reunían textos de escritoras que trataran el tema lésbico a nivel de Sudamérica, contemporáneas, todos textos inéditos y reunió mucha gente.

¿En el Perú ha habido otras publicaciones que han tratado el tema lésbico?
Publicaciones como tales pienso, por ejemplo, en la poesía de Violeta Barrientos, ella trabaja el tema muy explícitamente, creo que en el año 92 salió su primer poemario que es uno de los primeros al menos contemporáneo que habla explícitamente del tema lésbico, Melissa Ghezzi, quien también fue quien coeditó conmigo Voces para Lilith, también es una poeta que habla muy abiertamente del tema lésbico. A nivel de narradoras se me ocurre Esther Vargas, ella es una periodista que publica un blog y entonces sacó un libro en base a su experiencia amorosa, profesional, pero siempre en relación con su identidad lésbica. Son las tres que estoy recordando en este momento.
¿Cómo hiciste la clasificación de los relatos lésbicos en la antología?
Si estamos hablando de los relatos de la antología (porque la antología tenía narrativa y poesía), la selección fue sobre todo que hablaran del tema de manera abierta, y era un poco dejar abierto el tema, que las propias escritoras decidieran qué se entendía por temática lésbica, si era que habían personas que fueran lesbianas, si se hablaba de relaciones entre mujeres, pero un criterio importante fue el estético, o sea, nos importaba la calidad literaria más allá del tema, que el tema estuviera, pero que fueran buenos textos, eso era muy importante.

¿Cuál te gustó más?
Déjame hacer memoria, hay varios, a mí particularmente me gustaron mucho los de una venezolana que se llama Marianella Cabrera, tenía dos textos breves, uno en particular que se llamaba Narcoputas, trataba el tema de la sexualidad en relación con la frontera, es un tema que a mí particularmente me parece importante. Y también dos textos de dos escritoras argentinas, Mariana de Ocampo, una que el texto se llama El amor que tenía que ver con una especie de relación a distancia, pero era un texto sobre todo muy erótico y muy original al mismo tiempo, y otro que me gustó mucho también el de Mil Gardenias de la argentina Vanessa Guerra, que sobre todo hacía algo muy interesante, que era no tanto hablar de amor como hablan la mayoría de textos de temática lésbica, sino que hacía mucha referencia al humor, me interesaba ver el humor como un elemento desestabilizador de normativas, incluso desestabilizador de ideas ya preconcebidas sobre lo que debe ser ese tipo de literatura.

¿Por qué hiciste un libro sobre ese tema?
Porque no existía un libro así, había antologías que se hicieron sobre todo en español, la mayoría eran españolas y a veces un par de latinoamericanas, pero no había y hasta ahora no hay creo. Es el único que incluye todas escritoras latinoamericanas y en este caso específicamente de Sudamérica. Había un libro, una antología de escritoras dominicanas por ahí en el 2000, no recuerdo la fecha, pero latinoamericanas, un libro que englobara a todas no existía, así que me parecía que era importante dar a conocer ese tipo de literatura que usualmente tiende a estar como relegadas, enclosetadas hasta cierto punto y era también una manera de hacer una especie de intervención en los imaginarios simbólicos. Yo creo que este tipo de literatura probablemente sea un buen medio para hacer intervenciones de este tipo y para hacer intervenciones más prolongadas también en el tiempo, digamos, intervenir y tratar de cambiar los imaginarios, tratar también de presentar textos que rompieran los típicos estereotipos sobre qué es lo que hace, o cómo es una lesbiana, también un poco la antología pretendía eso.

¿Tienes influencias de autoras lésbicas, de autores o autoras que hayan tratado el tema lésbico?
Realmente no trato de una manera central el tema lésbico, lo trabajé en la antología como antologadora y sobre todo en la novela La sangre de la aurora (que publiqué el año pasado) donde el tema de la sexualidad lésbica aparece como parte de todo lo que sucede en el conflicto armado, pero a nivel de influencias más que todo literarias, que sean específicamente lésbicas independientemente de que una sea lesbiana, pienso en Virginia Woolf, escritora inglesa que tenía tendencias sáficas, pero me interesa sobre todo su escritura y su estética, pienso también en Marguerite Yourcenar, que es una escritora lesbiana que tampoco trabaja explícitamente el tema lésbico, pero independientemente del tema trabajado me interesan sobre todo propuestas estéticas, más allá de la temática en sí misma.

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