Entrevistaactualidad

Superhéroes Trans

 

Texto Arcadio Bolaños

artbyarion.blogspot.com

  • alt text
  • alt text

Hace medio siglo, Marvel y DC Comics se sometieron al Comics Code Authority, una institución de censura que velaba por la decencia de todas las publicaciones superheroicas. Toda expresión de sexualidad, en texto o imagen, quedaba terminantemente prohibida.

Durante décadas fue virtualmente imposible encontrar un cómic de superhéroes que transgrediese la moral puritana estadounidense. No obstante, a fines de los 80, un grupo de autores británicos desafiaron esa obsoleta tradición de represión, y crearon historias en las que la sexualidad, ese elemento indesligable de la psique humana, por fin formaba parte del mundo superheroico.

Sugerir que un héroe tenía tendencias homosexuales ya no era una meta inalcanzable; sin embargo, representar a un personaje transexual seguía siendo un tabú. Para poder explorar esta temática, los autores tuvieron que utilizar todo su ingenio. Por ejemplo, Grant Morrison unió a dos clásicos integrantes de The Doom Patrol (Negative Man y Negative Woman) en una sola entidad: Rebus, alienígena hermafrodita; poco tiempo después, Morrison y Brendan McCarthy crearon a un travesti con el poder de la teletransportación: Danny the Street (en homenaje a Danny La Rue, famoso drag queen británico). Años más tarde, en The Invisibles (una de las obras más ambiciosas de Morrison), nacería Lord Fanny, un transexual con poderes mágicos.

The Sandman, la galardonada y prestigiosa serie de Neil Gaiman, también presenta una multitud de personajes GLBT. De hecho, el arco argumental “The Doll’s House” marca la primera aparición de Barbie, un transexual que vive en un decrépito departamento; en las noches sueña que es una princesa en un reino de fantasía; y en el día intenta conseguir dinero, por todos los medios necesarios, para su cirugía de reasignación sexual.

Paralelamente, en las páginas de The Legion of Super-Heroes, Keith Giffen logró reconciliar aspectos claves de la personalidad de Element Lad y de su eterna enamorada, Shvaughn Erin, una bella oficial de la policía científica. En años anteriores, Element Lad (el único de los legionarios que utilizaba un uniforme rosado) fue retratado como un adolescente que siempre se sentía incómodo frente a las chicas (o “fuera de su elemento”, como él mismo señalaba). Pero recién a inicios de los 90, Giffen indaga más sobre su sexualidad. En “Five Years Later”, Element Lad descubre que Shvaughn Erin siempre fue un hombre. Durante años, Erin había consumido una droga especial que alteraba su anatomía masculina, transformándolo en una mujer. Cuando el superhéroe encuentra al otro lado de la cama a un caballero en vez de a una dama, lejos de romper con su pareja, retoma el vínculo con una pasión renovada.


En fechas más recientes, Marvel Comics ha aportado importantes reinterpretaciones. En el pasado, Loki era simplemente el incansable némesis de su hermano Thor. Sin embargo, autores como J M Straczynski revisaron la mitología nórdica y rescataron una de las características primordiales de Loki: su naturaleza transgénero. Loki, entonces, es quizás el único dios del panteón de Odín que tiene la capacidad de cambiar de sexo a voluntad; sin duda, un elemento narrativo que ha revolucionado la antigua dinámica entre los dos hermanos.



Ahora que el Comics Code Authority ha dejado de existir, es muy probable que veamos a más autores explorando la transexualidad en el siempre cambiante mundo de los cómics.

 

 

Publicidad

  • alt text