Prólogo de Carla Sagástegui al libro «En el jardín de lirios. El amor entre mujeres en la cultura pop asiática» por Alexandra Arana Blas

Prólogo

En 1868 en Japón, durante la Restauración Meiji que hará de Tokio la nueva capital, se produce una gran reforma que pone fin al sistema feudal y al aislamiento cultural del país al comenzar la industrialización y un cambio cultural sin precedentes a través de la modernización occidental del Estado y del sistema educativo. La enseñanza había estado destinada durante la sociedad feudal que acababa de ser derrotada a los hijos varones, con excepciónde las niñas que asistían a centros privados para formarse en labores asociadas a su rol femenino como los arreglos florales y la ceremonia del té. Tras vencer a China en la guerra finisecular, el gobierno japonés decidió desarrollar la educación femenina, aunque manteniendo el objetivo de formarlas como buenas madres y esposas. Esta división de género afectaría el contenido de los materiales educativos y del novedoso manga destinado al público juvenil. Las primeras revistas japonesas de entretenimiento para jóvenes se tuvieron que especializar en revistas para chicos adolescentes, shōnen, y para chicas adolescentes, shōjo. Fue en ellas donde se publicaron los primeros mangas al comenzar el siglo XX. Esa división del público por género se volvió intrínseca al manga mismo, de tal manera que al proyectarse el manga al anime y a los videojuegos, proyectó también su división de género y las representaciones que de él se hacen en este mundo narrativo. Tras las corrientes artísticas Gekiga (1957), liderada por mangakas hombres, y las mangakas mujeres del Grupo del 24 (1970), la sexualidad como eje temático ha dado forma actualmente a una serie de subgéneros y tramas que exploran de manera física y emocional una gran cantidad de historias.

El libro EN EL JARDÍN DE LIRIOS: el amor entre mujeres en la cultura pop asiática (2022) para quienes recién descubren la importancia radical del género en el manga, resulta una buena selección introductoria. Para quienes ya conocen los mangas aquí reseñados, el texto abre un abanico de interpretaciones que permiten revisar nuestros propios roles y atributos de género en un contexto tanto local como globalizado.

Utilizar la polifonía propuesta para la literatura por Mijaíl Bajtín en el estudio del manhua Their Story (2014), permite a Arana detenerse en las distintas aproximaciones de cada protagonista sobre la adolescencia y la adultez en la China urbana de hoy en día, centrándose en las relaciones que tienen con su familia, el género, y la sexualidad. Protagonizada por «buenos ciudadanos», el manhua cuestiona el modelo tradicional de familia, e incluso critica la construcción del género al naturalizar la atracción de jóvenes tanto hacia personas de su mismo sexo como hacia las del sexo opuesto.

El estudio del anime «Kakegurui: despertando al monstruo interior» (2020) es quizá la interpretación más audaz de Arana al estudiar la estructura social que el anime presenta. Tomada como una analogía con la estructura jerarquizada de la sociedad permite ver el control de los cuerpos y el poder político, concentrándose en los mecanismos para subvertirlo. El tema del cuerpo también es estudiado con detenimiento en su trabajo sobre la película Koe no Katachi, (2016) basada en un manga del mismo nombre. Una historia centrada en la reconciliación entre personas que se discriminaron mientras fueron estudiantes. Arana se detiene en las revisiones del pasado para encontrar un espacio de resignificación de los cuerpos que permita recuperar la confianza y establece los aportes en este aspecto de la película respecto del manga original.

Estos estudios vienen acompañados de un conjunto de reseñas de obras imprescindibles para comprender las relaciones lésbicas del manga, manhwa y manhua contemporáneo: Arana nos recomienda la popular Fluttering Feelings (2014), de gran influencia en Japón, China y Corea, por mostrar un yuri capaz de presentar una relación sin caer en una sexualización vacía de contenido. En el reconocido y premiado manga My lesbian experience with loneliness (2016) de Nagata Kabi, obra autobiográfica que se detiene en la comprensión de la depresión de la autora, Arana elogia su crítica velada hacia los padres y las expectativas hacia sus hijos en torno a la productividad vinculada a la adultez, complejizando la aceptación del cuerpo y la sexualidad al añadirle las metas para integrarse a la sociedad. La mejor reseña de todas es sin duda la que realiza a La rosa de Versalles (1972), el shōjo del que surge el anime Lady Oscar (1979). Comprender el éxito del anime en su generación, lleva a Arana a realizar un repaso sobre el género en el público escolar, no solo en sus costumbres escolares, particularmente en colegios de mujeres, sino también a revisar el impacto de la literatura LGBTIQ+ peruana a partir de la década de los 90, la cual abre paso a la representación de personajes no heterosexuales, la identidad queer y sus cuestionamientos a la simpleza de la oposición masculino-femenino.

Arana reseña también Catarsis (2018) la compilación de mangas de Mōto Hagio, la «madre fundadora» del manga shōjo contemporáneo. En su estudio sobre la crítica a la construcción de género y la representación de la subjetividad y el mundo emocional de sus personajes, Arana encuentra el abordaje de temas tabú y la catarsis enfocada en los cuerpos femeninos y masculinos. Esto la lleva a trabajar el concepto de pureza y del honor de la nación japonesa. La obra más particular que reseña Arana es el videojuego puzzle The Missing (2018), en el que la protagonista debe enfrentar el rechazo de su familia y su escuela en un escenario surrealista en el que se despliega la relación con su cuerpo y su sexualidad, de tal forma que el jugador puede comprender, al coparticipar de las autolesiones de la protagonista, qué razones del pasado la han conducido a la situación en la que se encuentra. Una empatía radical cuyos impactos aún nos son desconocidos, abriéndonos un universo por explorar.

Leer manga es también explorar sobre género y por ello el aporte de este libro es fundamental, pues la lectura de Alexandra Arana Blas acerca del biopoder, el género y la sexualidad en los estudios que ha realizado de mangas y su narrativa transmedia, permiten establecer un diálogo abierto con sus lectores acerca de cómo interpretar temas que llegan desde una tradición cultural distinta de la peruana a dialogar con sus prácticas actuales.

*Este sábado 15 a las 6 pm se estará presentando el libro vía facebook.com/cdldiversidad

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