Nota: Gustavo Ochoa Morán
Imágenes: Sunkku Producciones
Agradecemos especialmente a Uz Fermini, encargado de difusión de la película Pucallpa La Europea por la gestión de esta nota.
En la última década, hemos observado un fortalecimiento de la industria audiovisual fuera de la órbita limeña, lo que ha derivado en la diversificación del cine hecho en el país. En el caso de producciones de la región amazónica, documentales como Miss Amazonas (Rafael Polar Pin, 2019) o ficciones como Mapacho (Carlos Marín Tello, 2019) son la muestra específica de cómo la conjunción entre la promoción estatal y el impulso por la profesionalización permiten conocer nuevas historias, algo tan necesario para la construcción de un imaginario plural. Además, son muestra de cómo el cine puede visibilizar identidades excluidas y darles voz a sus actores sociales. Por ello, nos alegra enterarnos de una nueva producción que propone a la diversidad de género como centro y a la región amazónica como escenario. Es el caso de Pucallpa La Europea, del director Santi Zegarra.

El proyecto ganó el Estímulo del Ministerio de Cultura para la producción de largometrajes en el año 2021. Aunque ha sido la fuente principal de financiamiento y se ha logrado hacer la película, el monto resultó insuficiente. Por ello, se buscó más financiamientos internacionales y, finalmente, se logró hacer una coproducción con Argentina gracias al programa Ibermedia. La producción de campo la asumió Róger Neira y la película se rodó durante cuatro semanas en el Centro de Lima, Las Casuarinas y Pucallpa. Posteriormente, la postproducción se realizó con Guarango Producciones, bajo la dirección de Fabricio Deza. La compositora peruana Karin Zielinski creó la banda sonora, que incluye, entre otros temas, un tango y un tema original de Uchulú (“Bonito”). Se proyecta que la avant premiere de la película sea en la ciudad de Pucallpa, donde se filmó.
Pero, ¿de qué trata la película? La sinopsis es la siguiente: Elsa (Melissa Campos), su protagonista, es una mujer trans que regresa a Lima después de haber sido expulsada de Francia. Sin recursos con qué sostenerse, es acogida por Naomi (Javiera Arnillas) y Pamela (Etza Reátegui Wong, “La Uchulú”), dos chicas trans. Posteriormente, conoce a Jenna, una actriz argentina que vive en Las Casuarinas, quien la contrata para cuidar a su perro. En este nuevo contexto entre gente privilegiada, Elsa y Aymerick, el marido francés de Jenna, desarrollan un vínculo que empezará a profundizarse.


Uno de los principales atractivos de este proyecto es su elenco, que incluye actrices de cine noveles y experimentadas. En una transmisión virtual con la prensa y el público el pasado 17 de junio, el director Santi Zegarra comentó que el casting se realizó en Lima y en París, donde seleccionaron a la actriz Melissa Campos, quien sintió la historia de Elsa como suya ni bien leyó el guión. “¡Puta madre, esta es mi vida!”, exclamó ante el director la actriz peruana quien, al igual que su personaje, debió migrar de Perú a Argentina y luego a Francia.
En los roles co-protagónicos están la actriz Javiera Arnillas, quien fue convocada por su experimentado perfil tras su participación en Sin vagina me marginan, y la joven creadora de contenido y comediante Etza Reátegui Wong, “La Uchulú”, quien fue elegida por el director desde la fase de escritura del guión. En la misma charla con el público, Uchulú confiesa lo importantes que son los referentes trans en el cine: “Hace algunos años, cuando yo tenía 12 años, se estrenó Mapacho, una película que estaba inspirada en la historia de una amiga. Me gustaron las actuaciones de muchas de las actrices, cuyos personajes eran mujeres trans luchadoras”. Hay una necesidad en brindar otra mirada sobre la realidad de las mujeres trans en los medios audiovisuales, una mirada menos estigmatizante y más afirmativa, y la joven actriz lo tiene claro cuando declara: “Nosotras como mujeres trans hemos visibilizado una realidad de nuestra comunidad: agresiones, dificultades con el machismo y la discriminación. [En esta película] somos tres mujeres trans que deben lidiar con muchos desaciertos de la sociedad para salir adelante y que nos limitan a ser nosotras mismas”

Encarnar al personaje de Pamela fue todo un reto según confiesa la joven celebridad de internet, incluso se detiene a explicar escenas que le resultaron particularmente desafiantes o enriquecedoras: “La escena mas difícil fue cuando debí enfrentar un asalto y mostrar mi frustración por perder el dinero fruto del trabajo sexual. Otra escena que me gustó fue cuando Pamela debía producirse para salir a trabajar. Hice que ella fuera extrovertida y que procure ver su realidad de la manera más feliz. Todo esto me hizo recordar mi trabajo previo en redes sociales, ya que me considero más una actriz empírica antes que una actriz con formación”.
Por otro lado, en el resto del elenco, se encuentra el actor franco canadiense Maxime Saint-Jean, quien interpreta al galán europeo y que, para llegar a lo que se esperaba de su personaje, debió someterse a una preparación física de seis meses. Asimismo, la actriz argentina de teatro Gabriela Pastor interpretó a la esposa, Jenna. Ambos conforman la pareja cis involucrada en este triángulo afectivo con el personaje de Elsa.
Trabajar de manera creativa en la construcción de un proyecto cinematográfico puede implicar ciertas complejidades si se toca temas sensibles, como son la identidad de género y la transfobia. Por ello, el director Santi Zegarra comparte alguna de las estrategias que se promovieron a fin de no caer en estereotipos: “Pucallpa La Europea es una película que se ha hecho con la comunidad, no solo con las actrices. Por ejemplo, en la fase del guión ha participado Lesly Quispe, actriz y activista del colectivo Féminas. En ese sentido, el guión ha sido trabajado con mucho compromiso y respeto, lo que se refleja en los retratos de estas tres mujeres valientes, que se defienden porque tienen dignidad y luchan por sus vidas. Gracias a ese trabajo en común, los clichés se han evitado en la película y, sobre todo, hemos querido que esta tenga un tono optimista.”

Resulta inevitable pensar en el contexto reciente y cómo políticas públicas conservadoras están marginando y perjudicando a las personas trans. Desde una nueva ley que les impide usar baños públicos según su identidad de género o un Decreto Supremo aun vigente que las cataloga como personas enfermas mentales, el Estado peruano ha operado de la peor manera y de espaldas a estas comunidades. Se trata de una oleada global anti derechos y, ante ello, el director sostiene la necesidad de su proyecto: “Esta historia cobra relevancia en estos momentos tan difíciles para la comunidad trans. En pleno proceso de producción apareció ese Decreto Supremo patologizante, con lo que algunas negociaciones con inversores se cayeron, y todo a raíz de ese contexto. Inicialmente pensaba hacer una película romántica con personajes trans, pero esta fue cobrando dimensiones sociales. Aunque finalmente va a llegar al público comercialmente, esta película apuesta por reflejar la condición humana, la dignidad, la resiliencia y la integración”.
No son tiempos ideales para hacer cine, ya que el Congreso vigente ha impuesto una nueva Ley de cine (Ley Tudela) que golpea a los eslabones más vulnerables en la cadena de producción, sobre todo ubicados en regiones. Por ello, el director finaliza señalando la importancia del cine en Perú como herramienta de expresión de las identidades, pero también como motor de desarrollo económico: “El cine peruano está viviendo una tormenta. Quienes niegan su importancia minimizan su producción y argumentan en base a un supuesto despilfarro de dinero del Estado, pero no es así y hay resultados con los cuales responder. La producción audiovisual brinda trabajo y nuestro proyecto ha generado 40 puestos. Hay toda una dinámica económica positiva que no se debe soslayar”.

La joven actriz Etza Reátegui Wong, “La Uchulú”, culmina también su intervención rescatando el aporte que tiene el cine para visibilizar realidades y abrir mentes: “Sigue siendo un gran paso involucrar estos temas en el cine. Lamentablemente, sigue existiendo mucha gente transfobica con pensamientos cerrados. Por ser trans, ya tenemos muchas puertas cerradas. Así que esta película es una oportunidad para realzarnos y que nos permita levantar la voz, para que la gente empiece a respetarnos y darnos oportunidades”.
Con este próximo estreno, esperamos poder conocer más historias cercanas a una comunidad aún tan vulnerable y marginada en el país como lo es la población trans/no binarie. Las imágenes tienen el poder de construir narrativas reales fuera de los discursos tradicionales y la historia lo ha demostrado.//

