Por Alexandra Arana Blas
Voy a admitir algo: en los veintisiete años que viví en Lima, solo he protestado una vez, junto con unos amigos de la universidad en el primer Ni Una Menos.
Mi familia no tiene la costumbre de marchar, menos de manifestarse… Solo con el tiempo aprendí la razón parcial de ese miedo: migrantes chinos, eternos extranjeros solo porque el rostro los delataba como tal… “Mejor guardarse”…
Nunca tuve costumbre de marchar.
Miguel Sicart, un autor español que estudia las protestas a través de la teoría del juego, dice que estas no tienen porqué ser actos solemnes. A veces simplemente el disfrute y el juego—porque se puede “jugar” con las autoridades—ya son suficientes para desencajar.
Así fue mi segunda protesta con amigos internacionales en Pittsburgh. Tomando el sol, bromeando, comiendo y jugando alrededor de la universidad porque la protesta es “estar ahí”; simplemente tomar el espacio*.
Marchar es poner el cuerpo. Poner el cuerpo como acto de protesta y rebeldía.
¿Acaso ser queer y haber salido del clóset, arriesgando carrera, amistades, relaciones, familia y trabajo, no es también poner el cuerpo?
Quiénes más que las comunidades LGBTQ+, las personas racializadas, neurodivergentes o con cualquier tipo de discapacidad, para entender el cuerpo como un espacio de lucha, del cual es necesario reapropiarse y crear narrativas propias.
Marchar no es solo un acto de resistencia; es de visibilización incómoda.
Debo admitir otra cosa: hace unas semanas asistí a mi primera Marcha del Orgullo, en Pittsburgh. Salir a marchar como latinx, es un acto de visibilización incómoda.
Es probable que se vengan tiempos difíciles en Perú, pero visibilizarse es importante. ¿Qué formas tomará esta manifestación?
*Arana Blas, Alexandra. “San Francisco: la ciudad, sus ritmos y lucha”, Crónicas de la Diversidad, número 44, 2024, pp. 40-45.
Fuentes:
https://www.instagram.com/reel/DZXpUzhuFZk
https://www.instagram.com/p/DZVTb1LCXLD





Créditos de estas fotos de arriba y de la portada: Alpfa Pittsburgh



Créditos de estas 3 últimas fotos: Alexandra Arana Blas


