Sandra aka Polisha entrevista a RAGGS

Sandra: Hola, buenas noches. ¿Qué tal, cómo están? Bienvenidos, bienvenidas. Disculpen las demoras de la transmisión. Mi nombre es Sandra aka Polisha.

Espero que nos estén escuchando y sintonizando sin ninguna interferencia. Igual pueden dejar también sus comentarios para tenerlos en cuenta en esa noche, tarde o día, dependiendo del lugar en donde nos estén viendo. Como ya les decía, estamos retomando las entrevistas que ya hemos venido haciendo hace casi dos meses, un poquito más, desde el mes de junio, aquí en el canal de Crónicas de la Diversidad.

Esta revista dedicada y abocada a difundir todo lo que sea literatura, escritura, artes en todas las disciplinas y lenguajes, que sean hechas por artistas peruanas LGTB, o también, digamos, de Latinoamérica, del extranjero, que estén relacionadas un poco con la temática de la revista, ¿no? Que ya hemos mencionado, la atraviesa muchos temas, ¿no? En este caso, nuestras entrevistas, de hecho, las hemos abocado a personas que están dedicadas al tema artístico, pero desde una visión política acerca del asunto, ¿no? En diferentes territorios, en diferentes, como lo habíamos mencionado, lenguajes, disciplinas. Y en esta noche estamos con Rafael García Godos más conocido como Raggs, a quien le damos la bienvenida a este espacio. Muchas gracias por prestarnos un poco de tu tiempo esta noche para poder conversar acerca de todo un poco, pero principalmente de tu más reciente obra.

¿Cómo te encuentras esta noche? Nos gusta siempre empezar preguntándole eso a nuestres entrevistades, bebé. ¿Cómo te encuentras? 

RAGGS: Hola, ¿qué tal? Buenas noches. Muchas gracias por la invitación.

Estoy bien contento, de verdad, porque, bueno, en cierta forma, Crónicas de la Diversidad ha sido una plataforma en que ha permitido a muchos, como dices, artistas de la disidencia, poder tener una ventana para poder mostrar sus cosas, ¿no? Entonces, es muy importante y es bonito regresar de alguna u otra forma a algo que es como mi casa también, ¿no? Crónicas de la Diversidad, muchos años trabajando en eso, gracias a Julio, gracias a ti también por la invitación y contento de compartir con ustedes lo que hay que hacer. 

Qué bueno, bebé. Es importante siempre compartir un poco cómo van nuestras energías, cómo llegamos a este espacio de entrevista, porque más allá de artistas, más allá de escritoras, de mocatrices, como dirían por ahí algunas amigas, también nos atraviesa muchas cosas, ¿no? Los sentipensares.

Entonces, de hecho, los artistas LGTB son un grupo de personas que tienen mucha mayor preponderancia a ser sensibles a diferentes cosas, ¿no? Y en los tiempos que estamos habitando actualmente, en Latinoamérica, en Hispanoamérica, en el globo, en realidad, en general, la verdad, pueden haber muchas cosas que nos afecten de alguna u otra forma. Y también un poco de estas entrevistas es darle esa importancia, ¿no? Esa relevancia a compartir también cómo nos sentimos. Yo, la verdad, me siento un poquito como descolocada un poco.

De repente lo pueden notar en la forma en la que estoy hablando o el tono. Suelo ser un poco más escandalosa en las entrevistas, un poco más animosa, pero la verdad es que hoy tuvimos un tema, un desastre muy fuerte aquí en Colombia. El epicentro ha sido en la parte más cercana al Pacífico, el noreste, y hay muchas personas damnificadas en este momento y afectadas dentro de las cuales también está la comunidad LGTB, en toda la diversidad que eso comprenda.

Entonces, desde aquí también mandamos nuestra solidaridad a las personas afectadas en este caso. Y si de alguna u otra manera conocemos algún centro de acopio, en este caso en el Perú o en Colombia, porque también nos siguen por allí, es momento de compartir y es momento de apoyar con lo que podamos a todas las personas afectadas en este caso. Y, pues, nada, como diría la Freddie Mercury, el show debe continuar.

Y, de hecho, hemos estado haciendo estas entrevistas mientras han ocurrido un montón de cosas, lo del desastre en Venezuela, también el cambio de mando en Colombia, en Perú. Y es como, es un poco paradójico y puede ser quizás un poco contradictorio que estemos hablando de arte, de literatura, de escritura, de artivismo, en un contexto bastante adverso para nuestra latinidad, para nuestra región en general. Pero un poco también parte de esta propuesta de entrevistas es superar también la agenda, que a veces es muy centralista, dentro de la comunidad LGTBI en general, sean artistas o no, que es siempre hablar de lo malo que pasa, siempre hablar acerca de las atrocidades que se cometen en contra de nuestras comunidades o siempre hablar acerca de lo que ocurre en la agenda del Estado.

Pero nuestra comunidad también tiene su propia agenda. Y, de hecho, las artivistas son uno de los grupos que en los últimos años está dando la hora con respecto a proponer agendas y nuevas visiones y nuevas formas de ver a nuestra propia comunidad y a todas las cosas que nos atraviesan. Entonces, un poco este es el contexto de las entrevistas y vamos a empezar.

Para no monopolizar mucho la palabra, vamos a empezar siempre hablando acerca de quién es la persona que nos acompaña esta noche. Yo creo que el público de Crónicas de la Diversidad, como vos lo has dicho, te conoce bastante, conoce tu trayectoria artística, ya has estado en varios conversatorios aquí también, en algunos eventos que hemos hecho de forma presencial, en algunas transmisiones. Entonces, digamos que el público peruano conoce quién es Raggs, por supuesto que sí.

Y creo que también el público latinoamericano, porque además este escritor, marika, es internacional. O sea, está siempre en diferentes espacios, en festivales, presentando sus publicaciones no solamente en el Perú, sino alrededor del mundo. Así que lo que quizás podríamos compartir para empezar en esta entrevista, no sé si te parezca a ti, es un poco acerca de lo último que has estado haciendo, ¿no? Como actualizarnos, ¿no? Como ponernos al día qué ha estado haciendo la Raggs en lo que va del año.

Por ahí yo te vi en viaje, estabas en algunas pasantías, estabas al otro lado del charco. Me parece que en Europa, cuéntanos un poquito acerca de eso para empezar. 

Bueno, muchas gracias. Sí, bueno. Después que publiqué la novela el año pasado, no, el 2024, que la presenté en Guadalajara en la Feria del Libro, estuve trabajando en la segunda novela y paralelamente se postuló con mi novio, Álvaro Acosta, que es cineasta, fotógrafo.

Tenemos un proyecto con una productora cultural que hemos hecho que es Todavía Incendio. Y tenemos un proyecto que es Fototeca Comunitaria, ¿no? Que la Fototeca Comunitaria tiene varios años y ha trabajado en diferentes lugares acá de Perú, acá en Lima, en Santa Beatriz, en Puno también, también hubo en Ancash. Entonces, este proyecto se presentó para una residencia artística internacional con la organización francesa Dos Mares, que es una organización dedicada a la difusión y al desarrollo de las artes plásticas en Latinoamérica. Y postulamos para llevar esta Fototeca Comunitaria, Fototeca Comunitaria Migrante era el proyecto.

Y estuvimos alrededor de 45 días en Marsella, en Francia, desarrollando una exposición que después se realizó en el marco de la Primavera de las Artes Plásticas de Marsella. La exposición se llamó Fototeca Migrante, Cuerpo, Rastro y Tránsito, ¿no? Y luego de eso, bueno, regresando, estuve, bueno, en ese proyecto justo estando de viaje fue que surge la idea de publicar las reseñas, que es la razón de la entrevista, que es la publicación de este libro, que es Preferencias Ajenas, lectura sobre literatura disidente latinoamericana contemporánea, que se ha publicado con Obvio, es una editorial anarquista de Lima. Y en realidad no pensé que se iba a publicar, no lo había pensado como un libro, pero eventualmente ya con una amistad que tuve con Miguel, porque en el año 2025 publiqué con él una plaqueta de un proyecto alterno que es Alimaña Limeña, que son fanzines gratuitos donde se publica narrativa, básicamente, y publiqué una especie de cuento, lo más autobiográfico que he escrito en realidad, que se llama Todo lo que perdí cuando no quería nada.

Y a partir de ahí desarrollamos una amistad fuerte con Miguel, entonces ya después se nos ocurrió hacer esta publicación a partir de reseñas que había estado yo desarrollando. Básicamente es eso, desarrollando mi segunda novela y el proyecto este de Artes Plásticas que estaba haciendo en Francia. 

¡Guau, guau! Entonces vamos ahí diversificando un poco también lo que hay que hacer de escritor, y también un poco también empezando a habitar otras disciplinas, ¿no? De hecho ya hace rato que tú estabas explorando otras disciplinas como el tema de lo audiovisual, o en este caso también el tema de la novela, de hecho sí mencionabas justamente tu primera novela que se titula No te enfades conmigo, por favor publicada en el 2024, como bien lo mencionabas, para el dato ahí que las personas puedan de repente conseguirlas en algún momento y por qué no leerlas, ¿no? Acompañar un poco el proceso.

No nos adelantes todavía lo de la segunda novela, que esa es la primicia que tenemos guardado para esta entrevista, para que la gente se quede hasta el final, pero como vos dijiste, lo principal de esta ocasión era hablar un poco acerca de qué cosas son Preferencias Ajenas, ¿no? Y un poco para entrar en este nuevo texto, en este texto, que yo diría que es algo totalmente distinto a lo que has hecho, aunque siempre haces algo distinto a lo que has hecho antes, en ese sentido creo que eres uno de los escritores más diversos, no, no sería la palabra diversos, más como… Ah, como divergentes, como que siempre estás reinventándote, y encontrando y buscando diferentes formas de escritura, o quizás también la misma escritura te va encontrando, pero ya nos vas a ir contando un poquito de esto. Y, a pedido de Raggs, vamos a leer un texto de Héctor Hernández Montesinos, que habla justamente acerca de este nuevo texto, llamado Preferencias Ajenas, lecturas sobre literatura latinoamericana disidente contemporánea, y se titula Esa legión diabólica de ternura, sobre preferencias ajenas, lecturas críticas sobre literatura latinoamericana disidente contemporánea, obvio, ediciones 2026, de Raggs. Voy a darle una lectura rápida, porque el tiempo en internet es súper rápido, más rápido que en televisión.

Dice: 

«Hemos entendido por mucho tiempo que leer es algo así como descifrar, develar, traer a ese mundo lo que estaba en otro, en uno donde todo es posible, menos leer a quien lee. Ese es el intento de toda obra, que se pretenda contemporánea de sí, ser consciente, crítica, radical, pero suele no ser más que un deseo, una pulsión, una utopía que da cuenta de ese límite que hay entre las palabras y las cosas, entre el enunciado y la enunciación, entre quien escribió y quien susurra en voz baja, página a página. No obstante, es esa distancia la que le da sentido a ciertos libros, en que justamente sus lecturas están también leyendo algo de quien lee, observando las manos que tocan ese libro, buscando la mirada, contemplando las frases que no se alcanzan a terminar.

«Hay allí una ternura que conmueve, que lleva a ese otro lugar donde lo hermoso no tenía palabras, sino que eran gestos, una caricia, una sonrisa. Se trata de libros que tienen puesto un disfraz de vaquero, de princesa, de doctor, de gatito, y en esa fantasía, siempre alucinante de ser otro, hay un secreto que esas obras esconden, y es donde nos descubrimos observados, porque cada uno, cada una, cada une, es ese secreto. Es lo que me sucede con Preferencias Ajenas, lectura sobre literatura latinoamericana disidente contemporánea de Rafael García Godos, alias Raggs.

«Sin duda, es simplemente una de las pocas obras que lee el más estricto presente de las escrituras de la disidencia sexual en el continente, pero al mismo tiempo está escrito como si ese que está allá nos hablara al oído, sonriera y nos contara algo, como si fuéramos su mejor amigo o amiga. La primera vez que vamos a su casa. La radicalidad de lo trans, lo no binario, lo intempestivo del posporno, la fruición de la lucha antipatriarcal, acá aparecen con cariño, hablando de ellas, de ellos, de ellas, como si nos hubiésemos permitido bajar las armas, despejar la barricada, pero no como rendición, sino celebrando por primera vez un triunfo, porque eso es este libro, un triunfo.

«Por un lado, de quien lo soñó, lo fue escribiendo poco a poco y logró darle la unidad a su inaudito desfile de personajes, pero de igual modo a cada una de esas vidas, de esas obras, de esas historias, esas noches que se salen de la literatura para convertirse en un nuevo recuerdo. Dentro de las fascinantes escenas, aventuras, diálogos, hay varias donde yo mismo estoy como un personaje más. Por ejemplo, cuando dejamos a la Pepa, una traba, vagabunda, sin casa, al llevarnos, sin saber que era de ella, su bolso de trabajo nocturno, donde su peluca, relleno y maquillaje eran una vida completa más que las nuestras en ese momento.

«O cuando no sé por qué ni cómo estaba con el chico que me di el primer beso en mi vida, afuera del hotel donde Rimbaud y Verlaine se balearon de amor y odio en Bruselas. O bailando con mis amigas peruanas, siempre con ganas de joder, pero también de llorar, y no lo menciono porque sea yo, sino porque cada quien que lea este libro va a encontrarse también allí, de alguna u otra forma, y ese es el cariño, esa es la verdadera complicidad, el profundo amor con que todas estas vidas, en sus excentricidades, delirios, rabias e inconformidad, son una sola noche en esta obra. La medianoche de un siglo que comenzó con una guerra y de donde no hemos podido salir, pero que la poesía en su estado de excepción radical ha logrado hacer hablar, y es el ruido de fondo y el silencio que nos rodea.

«De allí, el canto, las canciones, los bailes, el lipsync for your life, porque la life es ahora, y ahora más que nunca, mariquita linda. Dicho de otro modo, es un soundtrack alucinante, de una serie de vidas y obras, cuerpos y corpus, como el NN que busca ser su propio otro, en la novela-poema Piquero del Chileno Pablo Fernández, reeditada en Perú, o su compatriotra, Gabriela Contreras, que en su libro publicado en México, Caguama, escritos de una lesbiana gorda, recorre geografías íntimas encontrando partes de las vidas que somos todos, desde el lugar incómodo, que no es solo un cuerpo para los que están muy cómodos, sino el modo de decirles que esa es la batalla perdida del capital. Algo que también entiende el argentino Gael Policano Rossi, quien con su Machito cruza la espectacularidad del mercado sexual con su propia espectralidad, haciendo del lenguaje el fantasma de la sociedad que lo vio nacer, que es lo que el cubano Andrés Asevís, en Cosa Negra, hace con el grint, como un radar de otras soledades multitudinarias, de lo común como la música, la noche, los cuerpos, y que acá es con otras preguntas por las nuevas formas de amor y de vida.

«Desde México, Alejandro Miravete, en Tablero de Diamantes, trabaja estas preguntas desde las propias, y la infancia es la primera de estas batallas ganadas al miedo, el silencio, la culpa, que es desde donde toda radicalidad es también una ternura. Vraiux Dorós, en Dark Microsoft, también vuelve a un tiempo donde los videojuegos eran la vida, sin saber que en esa metáfora está la más exacta verdad, pues lo real no es otra cosa que la simulación que habitamos, y donde la literatura por fin puede ser sí misma, que es lo que personifica el libro en todos los personajes que es él mismo. Tanto allí como en otro de sus alter egos, que es Akira Moctezuma, que escribe Lado B [o sobre la luz que antecede al día].

«Por su parte, el guatemalteco Manuel Gabriel Tzoc Bucup en Constante huida, lleva estas cuestiones a la materialidad, no sólo de un libro, sino que hace que la imagen también hable, cante, gima, y de paso nos hace ver que toda la sociedad de consumo lo que quiere es que hablemos solos, que cantemos solos, que gimamos solos. Edgar Solís y Roberto Condori Carita conforman el movimiento Maricas Bolivia, y esa maravillosa dupla allá en La Paz, en una multitud, por todas las intervenciones, acciones, expresiones que realizan con un llamado de atención, no por la visibilidad, sino para que todos, todas y todes, se vean a sí mismos, y es lo que está de fondo, en Gay Discreto Busca Hétero Curioso, como un mapa nocturno en la ciudad dentro de la luz de la propia civilización, que al igual modo, en Carne Sin Rostro, del también boliviano Alí Céspedes, lleva a lo privado, a la casa, la historia de cada silencio, que no es otra cosa que todo lo que no vemos, y que siempre es un lugar del lenguaje. En este sentido, Masochistic, tratado cotidiano, es de esta igual dupla, que es de César Antesana y de Flavia Lima, como esa misma vida pone en escena la única verdad de un cuerpo, que es ser siempre más de uno.

«Esa potencia exponencial esa legión, Joan Villanueva, en La trama artificial, lleva esa idea de legión, de demonios, cuya referencia es bíblica, a preguntarse por lo político, de lo popular, la brujería, las artes oscuras, que no son otra cosa que conocimiento, ciencia y lenguaje, desde el lugar incómodo de Occidente, tal como Juan Pablo Vargas Rollano. En Anansias espirituales, cuestiona lo sacrilegio y la profanación, como una forma de verdad revelada, de espiritualidad del cuerpo, que es finalmente cuando lo extraordinario y lo común se hacen uno. Desde Perú, la Alda Bernaola Fernández, en la Maricona del Pueblo, tiene un corazón que se dilata, y engulle los otros corazones también rotos, y crea un pueblo sentimental a través de sus relatos.

«O la Gia Lujuria, que en Lúcifer y los siete, ocho pecados capitales, nos advierte que la tristeza en este octavo pecado, no como una condena, sino como una advertencia, para que el infierno siga siendo una ética erestricta, sobre la voluntad y la libertad. Algo similar propone Brisa Fernández, en Toda pinga viene con concha, y Pachadildo, porque hay que insistir en estas artes de la existencia, desde los bordes del propio borde, que es ya el lenguaje, o Salo Tomoe Odar Jiménez, que en Historia General del Amor, vuelve a un pasado de la lengua, que es otro modo de que las lenguas pasen sobre los cuerpos, en el presente, de su propio deseo, que es lo que Arturo Nicolás se preguntaba en Las Luces y las Flores, entendiendo el amor como la expresión del propio lenguaje hacia ese otro, que es también un lenguaje, y que eso lo hace íntimo y político. Sandra Díaz Santisteban, alias Anticuchx Polisha en Sunku, abre estos derroteros hacia una constelación de otras escrituras, que también están cuestionando el concepto de vida, pero también dando forma a distintas derivas posibles de lo imposible, lo que también está en Apostilla, Tras el Rayo, o La Pacha Es Traka, como las canciones que según decía Mistral, son lo únicamente universal, pero esta vez dándole una escena en un no cuerpo y un no lugar, o desde esa no pertenencia que es lo que José de la Peña, en El Año del Fantasma, trata desde la identidad a la clase, su propio tiempo, que es lo que radicaliza desde el lenguaje.

«La K. Luy de Aliaga, en La Fiesta Postergada, desde las posibilidades de la palabra residir, ya sea en un país, en sí mismo, en sí misma, en la invitación de una celebración que ya acabó, que es siempre el poder con respecto a quien lo cuestiona, que es lo que hace este libro con infinito amor, tanto de las propias escrituras y sin duda de la lectura de Raggs, que encuentra en estas experiencias de vida, pasión y muerte, una forma de decirnos que en efecto estamos en una misma fiesta, y que con más o menos luces, más o menos muertos, más o menos literatura, se trata del amanecer triunfal de una larga noche en donde todos los gatos eran blancos. Como decía al comienzo, hemos entendido que leer es develar, encender la luz de esta fiesta, pero no, es dejar que siga apagada, y que cada uno o una brille con la propia, y eso hace que todo festejo sea también una noche llena de estrellas, como las que están aquí esta noche. Celebrar es la sobrevivencia, celebrándote tal como la literatura es el lenguaje cantando consigo mismo.

«Algo comienza con este libro, pero también algo termina. Será desde un futuro siempre en guerra, que las nuevas lecturas de algo que aún no aparece, también podrán invitar a bailar con este mismo cariño y esta misma pasión, a esta legión diabólica de ternura, y las que vendrán, porque ese es el secreto de esta lucha, a muerte por no morir.» 

Guau, qué fuerte.

Esto lo escribió Héctor Hernández Montesinos, a quien le mandamos un saludo desde aquí, desde su transmisión. Cuéntanos algo. 

Sí, ese texto lo preparó especialmente para la presentación que tuvimos ahora último, el sábado 1 de agosto, en la librería de Lima, que nos dio el espacio, y bueno, un texto hermoso y genial, como él siempre es.

Justo estaba acá, bueno, estuvo de visita, está regresando, estuvo en Arequipa presentando cosas, y como quiera la vida, siempre nos cruzamos de alguna forma, o sea, como dije hace un rato, este libro no está planificado, es una ocurrencia que salió este año, y así, como dije, cosas de la vida, Héctor está viniendo acá por otros temas también, bueno, literarios siempre, pero no era nada planeado, entonces fue hermoso, siempre contar con su participación, y que nos acompañe físicamente, el día de la presentación fue genial. De hecho, hay un registro del video completo, donde esa noche también nos acompañaron Brisa Fernández y Gia Lujuria, que leyeron sus textos ahí en forma presencial, pero también participaron a través de video -que se puede ver en la presentación que está en YouTube, pueden buscarlo, Presentación Preferencias Ajenas– Gabriela Contreras de Chile, y Alejandro Miravete de México, que también están incluidos en el libro, ellos nos acompañaron con unos videos que nos enviaron, entonces sí, genial de Héctor siempre. 

El video de la presentación que menciona Raggs, de hecho, lo pueden ver aquí, en @TodaviaIncendioPe, que es un canal de YouTube, que es justamente la productora que nos estás comentando, que estás impulsando recientemente, bueno, ya hace algunos tiempo, y ahí en ese canal está justamente la transmisión.

Sí, gracias, gracias. Sí, vayan a verlo, para que no solamente escuchen a Héctor de su propia voz leyendo el texto, que también es bacán, y también para que escuchen a Miguel también, que es el editor, porque yo vi estos textos, yo los iba trabajando ya hace bastante tiempo, hace bastantes años, pero no los pulía demasiado, porque no tenía un interés en realidad de publicarlos, cuando vas a publicar siempre vas a ver una corrección de estilo, va a haber una edición, va a venir un editor, va a venir un corrector, en este caso solamente era yo, entonces yo lo subía y digamos que era en crudo, entonces ya después con el proceso editorial se ha pulido. 

Me encanta que estoy aquí con el libro, aquí en digital, ahí un poco privilegiada, aunque realmente considero que las privilegiadas son las que lo tienen en físico, porque también es otra forma también de habitar como la lectura, ¿no? Y pues aquí revisándolo hay reseñas, hay anotaciones, justamente como el título lo menciona, de lo que es, digamos, exponentes de diferentes territorios, de lo que podríamos llamar literatura disidente, ¿no? En este caso evidentemente personas dentro de la comunidad, pero que no solamente habitan, de hecho creo que trascienden muchas veces lo mismo, o sea, lo LGTB, ¿no? Y pasan, digamos, a otras aristas, como decía también Héctor, lo margen de lo margen, ¿no? 

Cada uno tiene lo suyo. Yo creo que cada uno tiene lo suyo.

O sea, no solamente es, “Bueno, soy parte de la disidencia, de la comunidad”, como dices, pero, ¿qué más? Entonces, ahí está la gracia también de encontrar estos autores. Este trabajo se empezó a realizar en el 2022, cuando viajé por invitación de Maricas Bolivia al Festival Sudaca, junto con Violeta Barrientos y con Gia Lujuria. Y fue ahí cuando, digamos, conecté con todas las, todos esos artistas, escritores de Latinoamérica.

Y algunas ya los conocía, pero la gran mayoría no. Y fue ahí que, intercambiando textos, comprando otros libros, ¿no? Fue que fui conociendo más su obra y se me prendió así la idea de empezar a escribir sobre esto, ¿no? Porque veía que es lo que ocurre acá también, ¿no? Hay muchas publicaciones que son autoeditadas, ¿no? De tiraje muy corto, independiente. Incluso este mismo libro, Preferencias ajenas, también es una editorial independiente, anarquista, que es obvio, y que es una publicación independiente, también tiene un tiraje corto, ¿no? Entonces, teniendo en vista eso, siempre en la academia se trata de reseñar o tener en cuenta, de tener estas lecturas en la literatura tradicional, digamos, por decirlo así.

Pero no la veía en el contexto de las diversidades. Entonces, se me ocurrió empezar a desarrollar esto como una forma de dejar por escrito, en otro escrito, sobre la existencia de estas publicaciones, de estos libros, de estos cuerpos, de estas mentes, ¿no? Entonces, para que llegara de alguna forma a otras personas fuera del país, ¿no? Porque todos, inicialmente estas reseñas que iba publicando paulatinamente, las iba colgando en una página que se llama Academia.edu. Entonces, es como un Facebook, pero de academia, o sea, de cosas que te interesan. Uno marca los temas que te interesan y ya empieza a circular los textos, ¿no? Y ahí los iba publicando, entonces, mi idea era justamente esa, ¿no? O sea, que se quede en algún momento en el espacio, digamos, en ese entonces, la presencia, la existencia, nuestra existencia, nuestra literatura, nuestros libros.

Entonces, esa fue la idea inicial, ¿no? No fue como, ah, voy a hacer un libro, ¿no? Entonces, eso fue muy lindo también, ¿no? Que saliera así espontáneamente, digamos. Y claro, o sea, no existiría este libro si no fuera por Maricas Bolivia, en realidad. Entonces, yo le quiero agradecer mucho a Maricas Bolivia por haberme brindado esa invitación a este festival que fue muy lindo y que sacaron esta antología y que fue maravilloso, una experiencia maravillosa y a partir de la cual pude conectar con mucha gente, ¿no? Y empezar a leer más de lo que se va produciendo en las diversidades.

Qué lindo que menciones, justamente, como a todas las personas que estuvieron involucradas en la producción del texto, pero también, digamos, lo que hay detrás siempre de escena, ¿no? Detrás de la imprenta, en este caso, ¿no? Estas pequeñas cosas que nos ocurren a las disidencias, a los escritores en general, que al final terminan como deviniendo en cosas, en creaciones, ¿no? Como justamente este libro. Que yo creo que al igual que, digamos, no habías planeado hacer este libro de forma intencionada, digamos, en todo el tránsito que has estado escribiendo, haciendo estas anotaciones, de todos estos textos, de todos estos libros, creo que también, siento que también no lo pensaste desde ese lado, ¿no? O sea, yo siento que no, cada texto, me refiero a cada texto, al igual que el libro, tampoco fue pensado como voy a hacerle una reseña como estricta desde la academia a un texto. Siento que como dice Héctor, lo que tú estabas haciendo era una bitácora de lo que leías, ¿no? Entonces tú leías, llegaban a ti textos de algunas amigas, hermanas, locas, maricas que te ibas encontrando en el camino, y tú hacías tus propias anotaciones.

Sí, o sea, lo que pasa es que, bueno, no sé, no puedo hacer algo normal, digamos. Entonces, así como en algún momento en mi poesía empecé a hacer reescrituras de poemas de, bueno, de poetas jóvenes, de alguna u otra forma, cuando yo leo estos textos, se me empiezan a carburar otras cosas. O sea, yo vuelo con otras ideas, me creo otros personajes que responden un poco a la lectura que hago de ese texto, ¿no? Tú debes saberlo, ¿no? Porque creo que de la escritora que más he reseñado y presentado has sido tú.

Creo que hemos tenido cuatro presentaciones, he tenido tres o cuatro textos tuyos. Al final, en el libro son 22 reseñas, son 21 autores y autoras, y siete países, pero tú tienes dos reseñas, entonces son 21, o sea, son 22 reseñas, pero hay 21 autores. 

Soy la única que repite, dices, soy la única que repite.

Exacto, exacto, exacto, es la única que repite. 

Ah, es que hay un ápice, que no sé si es justificación o no, pero tú reseñaste primero a una, y luego reseñaste a otra. No son las mismas.

Claro, sí, pues, antes eras, este, Trakanónima, Anticuchx, y después ya como Sandra, que te bautizaste en el primer, este, Festival Sudaca, creo, ¿no? 

Sí, me bautizaron, me bautizaron, me bautizó la Susy Shock, como madre. 

Ah, mira, la Susy Shock te bautizó como, como, como Polisha. 

Sí, por eso la sh, exacto, yo la he mantenido, porque no la quise cambiar.

Claro, y así como digo, cada una tiene diferentes ángulos, ¿no? Lo tuyo es histórico, ¿no? Tú eres historiadora. 

Atravesado por la memoria también, sí. 

Y también con el juego, ahora último, ¿no? Que te he leído con los juegos de la polifonía, la polisemia, ¿no? Trabajando bastante con el lenguaje últimamente. 

Entonces, así hay varios temas, ¿no? Este, o, por ejemplo, Gabriela Contreras, que nos habla sobre ser gorda y lesbiana, ¿no? Este, no sé, Alejandro Miravete, que es un gran, un gran joven poeta mexicano, que ya nos ve, nos habla de una forma más romántica, más personal, pero en el contexto de esta, de los medios masivos, digamos, ¿no? Porque él dice que de niño quiso ser el Power Ranger rosado, entonces, esas referencias podemos encontrar, o si no, a Flavia Lima, hablando más, un tema más de cuerpo, el masoquismo, más post-porno.

Entonces, así encontramos variedades, este, de escrituras y de referencias, ¿no? Yo comencé en el 2022, como dije, y hasta ahora último, este año, he estado escribiendo las últimas reseñas. La primera reseña con la que comencé fue, de hecho, con Alda Bernaola, la que ahora es Delirio Fernández, ¿no? Ahora se llama Delirio Fernández. Con La Maricona del Pueblo

Que fue su primera publicación. 

Su primera publicación, que es de narrativa, porque en el libro no solo hay poesía, hay poesía, hay narrativa, hay ensayo, también, por lo que tenemos a Maricas Bolivia con Gay Discreto Busca, ¿no? Que explora los diferentes, este, lugares de homosocialización, de La Paz, que como acá también ya están, ya están, este, cerrando, ya no existen, o se vuelven más soterrados. 

Extinguiéndose.

Entonces, este, hay diferentes temáticas, digamos. Entonces, la última que, bueno, la primera, como decía, que había comenzado a escribir era la de Alda Bernabola o Delirio Fernández. Y la última que se escribió, o que escribí, fue la de Gael Policano, el argentino, que es Machito, ¿no? Entonces, esa fue la última, la última reseña.

Estando de viaje, también, este, iba completando, porque conocí a Andrés, bueno, Andrés Asevís, que es de Cuba. Él tiene la novela Cosa Negra, que, bueno, fue publicada primero por De Parado, en Argentina, y ya este año se, este año, sí, este año ha sido que se ha reeditado, pero ya en España, ¿no? En una editorial, este, independiente, muy paja, que se llama Glam Spunk. Y, bueno, ya nos conocíamos por Instagram y todo esto, pero ya nos conocimos en persona.

Yo ya había leído la novela, y entonces, también ahí, estando de viaje, fue que escribí, ya conociéndolo, este, en persona, escribí la reseña, ¿no? Entonces, también me pasó con José, Jose, Jose de la Peña, que es peruano, pero que radica ya en Barcelona, con su novela El año, El año del fantasma, que también fue una que escribí en el viaje, ¿no? Ha sido una construcción paulatina con las novelas que iban llegando y que me motivaban, porque, en verdad, nadie me lo pidió, ¿no? O sea, es una cosa que, como dice el texto, es como que susurrarle al oído, ¿no? Un cucho, como decimos acá, entonces, este, de lo que hay. Y eso, por eso es que las reseñas son, no son académicas, no son reseñas que agarran el objeto de estudio como algo distante y que lo describen o algo así, ¿no? O sea, yo me meto con todo y cuerpo, mente, corazón y espíritu, a crear este, un texto nuevo, a partir de esa lectura, y de hecho, o sea, lo hago, ¿no? Reseño también, ¿no? Hablo del libro. Hago referencias con otros autores, ¿no? Hago esto, o sea, analizo también, ¿no? 

Pero con tu estilo, tu estilo propio, con tu estilo propio o con todo lo que te atraviesa también a ti. 

Sí, sí, puede ser un poco, a veces, puede resultar un poco engreído, de repente, hacerlo así, pero bueno, o sea, hay que, a mí me parece algo novedoso. Y yo creo que cuando escribo, trato no solamente de entregar algo bien escrito, sino algo novedoso y que te, si no que te atraiga, si no que lo repelas, que lo repeles o que simplemente te deje preguntando, ¿no? O sea, algo, algo así. Algo que se lea y pase. 

O sea, no eres de esos escritores que escribe solamente cerca de lo que le gusta, sino acerca de diferentes sensaciones que puedes tener también en la lectura. 

Sí, o sea, este, o sea, de hecho que escribo lo que me gusta, ¿no? Pero me refiero a que lo trato de hacer de alguna forma distinta u original, si se quiere llamar de esa forma, porque si no, sería un texto que vaya, se lee y simplemente lo dejas ahí, ¿no? En cambio, si tú lees unas cosas que dices, oye, ¿qué le está pasando, no, a este sujeto, no? Que dice que se está poniendo patines y que está yendo por La Paz a los lugares donde se encuentran los maricones, ¿no? O que le roba el bolso a La Pepa, como dice Hector. Eso, llamar la atención, pero de una forma diferente, por decirlo así.

Sí, justo estabas compartiéndonos un poquito cómo fue el devenir de lo que terminó siendo este libro, ¿no? Preferencias Ajenas, que no, como lo has compartido, no nació, digamos, teniendo ya el sello de que iba a ser una publicación compilatoria, de que iba a ser anotaciones sobre literatura disidente contemporánea, sino que se fue haciendo en tu misma travesía. Yo creo que también un poco, o sea, a mí no me parece que sea totalmente como negativo o que sea algo como denostar que tú escribas desde tu persona, ¿no? Sino que en realidad siento que, o sea, como que también, por eso decía que hace un ratito que a mí me parecía como un itinerario, ¿no? O sea, como un, algo que ibas escribiendo, no solamente en función de que ibas conociendo o, digamos, iba acercándose estos textos a ti, sino que también acompañaba tu propia travesía. O sea, ahí también hay una lectura detrás que es la tuya, ¿no? Porque también ahí podemos, si hacemos una lectura minuciosa, no solamente estás hablando de los libros que leías, sino estabas hablando de los momentos en los que leíste los libros, ¿no? De tus momentos.

Entonces, a mí sí me parece totalmente pertinente y coherente que parta desde una lectura en primera persona, ¿no? Bueno, en plural, primera persona. Entonces, como que no me parece que sea como muy egocéntrico, sino como que es tu lectura, es un itinerario de la lectura disidente de una literatura contemporánea disidente. O sea, así me deja entender, como que tú no estás por fuera, o sea, estás conectado, estás escribiendo.

Sí. Y eso no es tanto del yo, porque dentro de los diferentes textos que son las reseñas, yo muto, o sea, me pongo personajes. Por ejemplo, con el caso de La fiesta postergada de Kuy de Aliaga, hago otro papel de una señora, ¿no? Hablo de la señora, la señora, la señora, la señora, o sea, no soy yo. 

Después, en el caso de Alejandro Miravete, de Tablero Diamantes, y de Dark Microsoft, de Vraiux Dorós, me pongo como un profesor de universidad que se va de viaje a México, ¿no? O sea, me asumo cosas. Como dije hace un rato, en el caso de Maricas Bolivia, con Gay Discreto Busca, me pongo en el papel de una patinadora, ¿no? Que está yendo por las calles de La Paz.

Es muy travesti esa figura. 

Es que es lo que me motiva cada lectura, digamos. Como dije hace un momento respecto a las reescrituras que hacía de poemas de poetas jóvenes, en el que aparece en Reality Nuggets, que es en una sección que se llama Playlist… Perdón, Lip Sync. Este… Yo de cierta forma, es como que es mi reescritura de lo que he leído, ¿no? De alguna otra forma.

O como con el texto de José de la Peña, por ejemplo, también, que estoy como que en una discoteca, pero estoy viendo la discoteca y al costado estoy viendo a mi familia o una cosa así. Entonces, es lo que me va generando. O en el caso de Caguama. Escrito de una lesbiana gorda, de Gaby Contreras. Entonces, también ahí me pongo en un papel de la tortuga.  Entonces, eso es lo que creo que me diferencia, en este caso, en el rubro de las reseñas.

Porque me dicen, ah, bueno, esos son ensayos, entonces, me dicen. Digo, no sé si podría llamarlo ensayo. O sea, tiene ahí, tiene una pulpa, digamos, académica, tiene una pulpa de análisis, ¿no? Pero, digamos, el vestido es más de brillante, es más de tacón, más de peluca.

Es que ese es justamente el trasfondo, siento, también de tu texto, de esta bitácora que se va armando también en función de tus viajes, tus encuentros y desencuentros con otros escritores, con otras escritoras. Que es como también desde qué posición, o mejor dicho, desde qué lugar escribimos, ¿no? O sea, mencionaba justamente que no solamente nos atravesaba todas las que están dentro del texto, el tuyo, las disidencias, sino que cada una también es diversa en territorio, en identidad, en sexualidad, en diferentes otras aristas.

Pero justo pensaba también como en esto que decías, de que la gente lo leía de repente y te comentaba que no entendía qué estilo de escritura es. O sea, como qué cosa estabas escribiendo en sí. Pero esto según los parámetros literarios. Pero ¿qué parámetro literario le vas a poner a una marica que lee a otras maricas? Al fin y al cabo todas estamos haciendo otra cosa distinta, que trasciende estas formas literarias habituales de escribir, ¿no? Por eso decía, es de donde uno escriba, que se puede entender un poco más esto. 

Sí, sí, sí.

Bueno, vamos a continuar un poco, ya estamos en la segunda parte de la entrevista. Hemos estado hablando como de cómo surgió, ya sabemos de qué va, un poco de qué lecturas estamos tocando, ¿no? En este caso son como personas que son parte de las disidencias en Latinoamérica, en algunos países, a mí me gustaría mencionarlo también para que quede claro: de Argentina, de Bolivia, de Chile, de Cuba, de Guatemala, de México y de Perú, ¿no? Y está Latinoamérica como representada dentro de estas anotaciones. Pero, más allá de que de repente el texto no haya, digamos, sido pensado desde esa manera, desde el inicio en que fue escrito, sino que fue algo que terminó sucediendo, ¿cuál crees tú pueda ser como la contribución de estas anotaciones? Y leyéndonos entre nosotres, ¿cuál crees que en ese contexto, de artistas, de escritoras, de disidencias sexuales latinoamericanas, contemporáneas, cuál crees que sea el aporte o la contribución de esta compilación, de este texto? Sé que es un poco complicado a un autor a decirle cómo contribuye tu texto, porque es muy hedonista, pero me parece importante que hagamos el ejercicio, porque justamente estás publicando esto en un momento en el que ese mismo espacio que tú graficas y radiograficas, con una geopolítica travesti, marica, literaria, poética, estamos habitando ese mismo territorio que se puede ver en tu texto, ahorita se está resquebrajando, ¿no? Está siendo como atacado.

Y justamente las protagonistas, las disidencias, son uno de los primeros grupos que está siendo atacado. Entonces, ¿cómo compaginamos o cómo entendemos también, o le damos una relectura totalmente distinta o quizás adicional, una capa adicional, a este texto en un contexto en que Latinoamérica está buscándose la derecha, ¿no? A la derecha conservadora, ¿no? Además. 

Bueno, yo creo que la principal contribución que tiene Preferencias Ajenas es que precisamente no existe, bueno, que yo tenga entendido o que tenga conocimiento, una publicación así.

O sea, no sé, o sea, no conozco, nunca he visto, y yo creo que ya de por sí su existencia ya es una contribución. Entonces, nada más con eso. Más allá de la contribución, yo pensaría, ¿qué espero con Preferencias Ajenas, no? Lo que yo espero con Preferencias Ajenas es que esa literatura, que estos momentos, ¿no? Estos años, que son cuatro años que he estado escribiendo y que han aparecido estas publicaciones, queden compiladas en esto. Y espero que llegue en alguna otra oportunidad de repente a que llegue a una editorial más grande, digamos, ¿no? O a una universidad, ¿no? Una universidad que le interese publicar. Entonces, eso yo creo que la contribución principal es su existencia. Y lo que yo espero en adelante es que, uno, que crezca, que crezca más, que me lleguen más libros y poder aumentar más las reseñas, y posteriormente que le interese a alguna universidad, a alguna editorial más grande, quizás, o fuera del país, ¿no? Y de esa forma se articule, como tú dijiste, ¿no? Este continente latinoamericano, marica, trans, ¿no? Lesbiana y todo.

Entonces, eso, ¿no? La contribución y más que nada lo que yo espero. 

Claro, las expectativas que también el autor, la autora tiene con su propio texto, ¿no? Con su propio eje. Qué lindo de ver.

Creo que si ya con un poco todo lo que hemos estado hablando y estas lecturas que también hemos estado compartiendo del texto, y un poco también este espectro, esta radiografía, que también como que nos muestra acerca de la literatura disidente, contemporánea, latinoamericana. No lo estoy diciendo en el orden en que está en el texto, pero vamos un poco acerca de eso. Va acerca de lo mismo.

Creo que deberíamos también, como tú justamente dices, ¿no? Cómo decirlo. Es que siento que hay un, yo personalmente, lo veo mucho en la literatura trans y travesti. Siento que hay como, bueno, NB también.

Siento que hay como un boom, ¿no? O sea, de hace unos años por aquí, yo doy como una década, una cosa así, exagerando un poco, porque son menos años también. Siento que hay como muchas más personas que se autopublica, muchas más personas que se están como dando a conocer, están como reconociéndose sus voces, estamos habitando espacios, ¿no? Y en este caso siento que también lo mismo pasa con las disidencias en general, ¿no? Las que están como habitando la escritura, ¿no? Desde esa trinchera, ¿no? Entonces, como que siento que hemos llegado a un punto de ese boom en la cual ya, pues sí, en algún momento, tarde o temprano, tenía que una de ellas, la más chancona de repente, o la más viajera, tenía que publicar algo acerca de eso, ¿no? Y justamente lo que tú dices, la contribución es que exista, ¿no? Y creo que también la invitación también en este caso podría ser a que existan más lecturas acerca de la literatura disidente latina contemporánea, ¿no? Bueno, latinoamericana contemporánea, ¿no? Un poco también como para hacer lo posible, ¿no? Así de la misma manera en la que muchas de las publicaciones que tú reseñas son autopublicaciones, son autogestivas, ¿no? No tienen tanto, digamos, no tienen tantos ejemplares o no han quizás de repente llegado a diferentes territorios, sino que quizás se han quedado como en una comunidad, ¿no? Es momento de romper justamente eso, ¿no? Y creo que nos escribamos entre nosotras mismas o que escribamos acerca de nosotras mismas, evidentemente es una contribución para lograrlo, ¿no? Entonces, esta también es una invitación para que, bebé, si tú eres escritora y conoces a muchas personas que también escriben, pues invitarnos también a que nosotras empecemos a leernos, empecemos a escribirnos entre nosotras mismas y empecemos a forjar un poco también, ¿no? Como dice Hector, que todas habitamos en la misma noche a pesar de estar en diferentes territorios o tener diferentes vivencias, ¿no? Estamos en la misma, bebé, en la misma noche. 

Sí, digo que es muy paja lo que dice Héctor y lo que recuerdas, Sandra.

Por ejemplo, pensando en que en este libro, por ejemplo, saber cómo ligan la gente en Cuba, por ejemplo, ¿no? Ahí vas a ver cómo el Grindr se usa pero de una forma muy particular porque tiene limitaciones tecnológicas, digamos, en la isla, ¿no? O como dije lo de Bolivia también, los lugares de homosocialización que hay. Entonces, es también ver nuestras diferencias también un poco, ¿no? Y conocernos como amigas, ¿no? Y abrazarnos también, ¿no? O sea, reconocernos, mirarnos en la cara, leernos, escucharnos. Y eso también me parece valioso de leer, como tú dices, esta especie de boom que ha habido, ¿no? Y que yo creo que en verdad, sí, exacto, ha habido un boom pero yo creo que todavía falta.

Y yo creo que justamente en este entorno político adverso que haces referencia, como conversaba con Delirio y que coincidía también justamente en la misma noche con Gia el día de la presentación que ella también habló muy bonito respecto a que justamente ya hace muchos años que se están publicando, se están editando, se están difundiendo en ferias, en festivales, que ellas mismas se crean también, ¿no? Pero que yo creo que ellas también coincidían que falta algo. Entonces, en este contexto adverso, lo único que queda es radicalizar, como dijeron. Las dos coincidieron en lo mismo en diferentes tiempos, o sea, una misma noche, porque la noche de la presentación Gia lo dijo y automáticamente después fui a una feria donde estaba Delirio y hablando también lo mismo.

La feria de Nación Cabra. 

No, era Feria Fiebre, y ahí mismo fue que las dos coincidieron. Digo, Delirio, justo lo mismo le digo, y yo coincido con ustedes, porque de verdad, ya como que se ha llegado hasta cierto tope, ¿no? 

Nación Cabra, claro, ha sido importante, porque se ha generado una resistencia, digamos, un grupo como se dice en Chile, Nación Marica, y en este caso en Perú, Nación Cabra, que lo asumieron, Salo Tomoe como la primera presidenta trans. Entonces, esa gesta, digamos, necesita ahora una contraparte más, o un impulso más radical, creo yo.

Entonces, para poder llegar a un medio más amplio, que es lo que yo creo que todo escritor, escritora, va a buscar, pues, ¿no? Que su obra llegue a más a más gente. Entonces, eso yo creo que debería ser un poco el horizonte al que tendríamos que apuntar. 

Claro que sí, y qué bueno que también, digamos, cerrando un poco la entrevista, es inevitable también hablar de las cosas que están pasando en nuestros territorios, y también de cómo respondemos, ¿no? De cómo también empezamos a tener ciertas pistas de por dónde ir, ¿no? De hecho, esto es algo que ha caracterizado mucho las entrevistas que hemos tenido.

Tampoco ha sido como una intencionalidad, pero es inevitable, ¿no? O sea, no solamente somos, como tú dijiste, disidencias, sino que también nos atraviesa los territorios en los que habitamos, ¿no? Y si estamos viviendo, en este caso, en el Perú, el regreso del fujimorismo, el regreso del autoritarismo, o mejor dicho, la continuación de eso, pues sí, es un contexto que vamos a tener del cual hablar, ¿no? Pero no solamente hablar, escribir, sino también hacer, ¿no? Organizar. 

Claro, es algo como también conversando con Héctor hace unas noches, este, ya no vamos a pedir, por favor, ni permiso, ni disculpas, ni gracias, o sea, nada, basta de estar pidiendo o de estar agradeciendo que te dejen presentar tu libro en una feria pituca. O sea, no.

O sea, este, ni gracias, ni perdón, ni permiso. Ya no. 

Hashtag ni gracias, ni perdón, ni permiso.

Así, así, con toda Latinoamérica, por favor, y todos sus gobiernos neofachos santificados. Bueno, Bebé, qué bonito cierre. De hecho, no tenía una pregunta acerca del contexto político, pero hemos terminado hablando de eso, ¿no? Un poco también lo que yo he mencionado.

Yo, antes de terminar, quería nada más. Quería nombrar a las personas que están incluidas acá, ¿no? Está Pablo Fernández Rojas, de Chile, Alda Bernabóla, o Delirio Fernández, de acá de Perú, Andres Asevís, que es un seudónimo de Andrés Gómez Quevedo, que es de Cuba, Gia Lujuria, de Perú, Brisa Fernández Peñalosa, también de Perú, Movimiento Maricas Bolivia, Edgar Solís y Roberto Condori, de Bolivia, Salo Tomoe, también de acá de Perú, Arturo Nicolás, de Perú, Alí Céspedes, de Bolivia, César Antezana Lima, Flavia Lima, de Bolivia, Anticuchx Polisha, Sandra Díaz Santisteban, de Perú, Gabriela Contreras, de Chile, Joan Villanueva, de Bolivia, Juan Pablo Vargas Royano, de Bolivia, Manuel Gabriel Tzoc Bucup, de Guatemala, Alejandro Miravete, Vraiux Dorós, de México, Akira Moctesuna, que es en realidad Vraiux Dorós, José de la Peña, también de Perú, y Kuy Aliaga, que es de Perú, pero ya tiene una vida en Argentina, así que para mí es de Argentina. Entonces, también está Gael Policano, de Argentina. Yo quería nada más dejar sus nombres acá para que los conozcan y los busquen también en Google y lean sus cositas, porque son muy interesantes.

Ah, y quería comentarles que para el próximo año, sabes que tengo un proyecto de una trilogía de novelas que se llama Sombra habla, es un título que sale a partir de un ensayo que hace Héctor Hernández Montesinos sobre mi obra poética, y esta trilogía ya arrancó con No te enfades conmigo, por favor, en el 2024, que ya está en su primera reimpresión, entonces ha ido bien en las ventas, entonces ya el editor de Narrativa me ha comunicado que ya van a publicar la segunda novela, que es el próximo año, y en el marco del 20 aniversario de la editorial Paracaídas Narrativa, se publica Los vestidos de papá, que es la segunda novela de esta trilogía, así que eso quería comentarles. 

No sé por qué siento que en esos títulos, yo no he leído tu primera novela, la verdad no la tengo todavía, ahorita te voy a preguntar dónde las conseguimos, pero no sé por qué esos títulos me dan un poquito de, hay cucho autobiográfico en esas novelas, no sé si estoy acertando o no, pero yo creo que hay un cucho autobiográfico. 

O sea, uno escribe desde lo que conoce, ¿no? 

Por supuesto, y de lo que conoce bien.

O sea, es la idea del escritor siendo otra de sus fantasías y de sus vivencias, así que ahí hay una mezcla de todo. El libro, No te enfades conmigo, por favor, lo pueden encontrar en las principales librerías de Lima y en todo el mundo en Busca Libre, es el sello Narrar, también pueden buscar en Instagram Narrar, o Paracaídas también, ahí van a encontrar este contacto directo si gustan. 

Y en el caso de Preferencias ajenas, ¿dónde podemos encontrarlo? 

Este libro, como dije, es una editorial anarquista independiente, puede entrar al Instagram de Obvio, Obvio Editorial, o si no al Instagram de Todavía Incendio, @Todavía IncendioPe, entonces ahí pueden mandarnos un DM, o a mi celular también directamente al 9936-16943.

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