Nuestro cuerpo es una estrella que se expande. Entrevista a sus directorxs Tania y Semillites Hernández

Por Gustavo Ochoa Morán
Licenciado en Arte y Maestrando en Escritura Creativa por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Semillites: Hola, Crónicas de la Diversidad, somos Semillites Hernández Velasco…

Tania: … y Tania Hernández Velasco, somos codirectores de la película Nuestro Cuerpo es una Estrella que se Expande que es un documental mexicano que se está presentando en la 30° edición del Festival Internacional de Cine de Lima.

Semillites: Este es un documental codirigido por nosotres, es un documental trans, de personas marrones, trae un poquito de todo, tenemos collage, animación, entrevistas, manifiestos y todo un poco.

Tania: Es una película sobre lo que sucede con los cuerpos cuando tienen una manera de transformarse, no solo desde el género, sino también desde la reimaginación radical de todo lo que ya no queremos ser.

Gustavo: Nuestro cuerpo es una estrella que se expande recorre todos los lenguajes y opera como un collage para hablarnos de lo que significa transitar experiencias a través del cuerpo y construir memoria. ¿Cómo trabajan esa idea y qué desafíos tuvieron?

Tania: La película parte de una premisa central que es que nuestro cuerpo es nuestro primer territorio y de alguna forma nos interesaba hacer una exploración que no solo fuera atravesada por la palabra, sino que fuera sumamente sensorial, que se adentrara también a lo que no puede ser dicho, sino solamente sentido. Y en ese sentido decidimos abordar una serie de lenguajes, un poco combinación de nuestras dos prácticas, porque Semillites es artista visual, entonces hay un interés muy grande por el color, por explorar sobre todo, como desde el corazón de la peli, que es un corazón marrón, pero adentrándose también a texturas blancas y lo que significa el color blanco en un sentido político, hasta una explosión de colores que es un poco como el final de la película. Pero bueno, hay un interés esencialmente por expandir de alguna forma cómo podemos narrar nuestro cuerpo más allá de ideas o prerrogativas heredadas y en ese sentido esta multiimplicidad de lenguajes nos ayuda a complejizar y lanzar matices de esta propuesta.

Semillites: Yo diría que la película es un cuerpo, un cuerpo colectivo, un cuerpo trans, no binario, y la no binariedad está justo en existir en diferentes formas, en diferentes géneros, entonces creo que la película no se conforma a ser una narrativa lineal de nuestras vidas, sino cómo es un cuerpo que va cambiando, se va transformando, y sí, es un multiformato en ese sentido, siguiendo la no binariedad del cuerpo que es la película.

Gustavo: ¿Qué presencia tiene la naturaleza en sus vidas y en sus labores creativas?

Tania: A partir de mi anterior película, Titixe, que cuenta la última siembra de frijol negro que hizo nuestra familia antes de tener que despedirse de su pequeño campo de cultivo, para mí hubo un acercamiento íntimo con la tierra y de alguna forma una reconexión con mi familia que ancestralmente había sostenido lazos de parentesco y de amor con la tierra, con los seres que la habitan y con todo lo más que humano, todo lo que de alguna forma excede lo que nosotros nombraríamos como familia humana. Eso para mí fue una lección de vida importantísima, reconfiguró mi imaginación, reconfiguró mi lugar incluso ético e identitario, y en esta película para nosotros también fue muy importante honrar la figura de nuestros ancestros más que humanos, ancestros que son lagartos, que son flores, que son chapulines, ancestros que no tienen cuerpo, por ejemplo, que se pueden encontrar a través del fuego o que se pueden encontrar a través de la idea de estrella, y de alguna forma eso para mí lo que hace es expandir nuestra genealogía. En esta idea de cuerpo colectivo que nombraba Semillites, nuestro cuerpo también está conformado de todos estos otros seres que nos separamos al menos como en esta separación artificiosa que es ser humano-naturaleza, sino que como que coexisten en parentesco y habitan en nuestro cuerpo.

Semillites: Sí, yo creo que para mí es cómo nos alimentamos mutuamente, pero creo que esa sabiduría de cómo cuidar la naturaleza, o sea, cuidar los árboles, cuidar a todo lo que se rodea, como que viene de nuestra ancestralidad, pero también como Tania, como hermane mayor, pues también me lo pasó a mí, entonces creo que yo también aprendo mucho de eso y justo cuando pienso en mi transición de género, por ejemplo, algo que se ve en la película de que mi género es agua, ¿no?, y definirse como desde ese lugar como más parecido, que somos más parecidos a las plantas, al agua, a las flores, que a ciertas palabras racionales que usamos, y creo que eso me ha servido a mí para mi transición y también para mi práctica estatística.

Tania: Claro, y que también tiene que ver con lo no binario, ¿no?, con esta cuestión de no separarnos, o sea, no separarnos desde la idea de humanes como encerrados en un cuerpo creado por Occidente, como esta idea de que el cuerpo solo es carne y vísceras, sino justo que si nuestro género puede ser más parecido al agua, ¿qué relación también entablamos con esa agua, con ese territorio que habitamos? Entonces, pues es un poco como una disolución de la narrativa más biologicista, más médica de lo que es ser un cuerpo, ¿no? Entonces, en realidad, pues como hay muchas pensadoras trans que lo nombran, ¿no?, la naturaleza es profundamente queer también, entonces, para nosotros es como una forma, creo, de imaginación, pues eso, como interrelacionarnos de esa manera con lo más que humano.

Gustavo: En su película hay una intención de celebrar las raíces y por construir la propia identidad. El Manifiesto caca, por ejemplo, es una forma de decir «ocupa tu lugar en este espacio y crea sobre él». ¿Cuánto resuena esto con los retrocesos que nos quieren imponer los conservadurismos en Latinoamérica?

Semillites: Creo que el Manifiesto caca es una parte muy importante de la película, como lo dice el nombre, habla acerca de cagar, tomar espacio, pero también nace de reapropiar un insulto que se usa a las personas marrones, y en particular que se dio a Tania cuando estaba muy chique, y pues viene de ese sentido de querer reapropiar los insultos, ¿no?, que eso existe no solamente con decir caca, con decir somos caca, sino con reapropiar insultos, ¿no?, y hacer lugares de resistencia a partir de esos lugares, ¿no?, que nacen del insulto pero crecen a la resistencia, pues a toda esa fuerza que tenemos como colectivo.

Tania: Y en realidad, pues también estamos atravesando un momento donde las narrativas apocalípticas, donde se narra el fin del mundo como no frenable, ¿no?, como algo que sí o sí va a pasar, borran un montón las resistencias que existen en diferentes territorios y en diferentes escalas. Entonces, lo que también creo que queríamos poner sobre la mesa es que la vida, en realidad también desde la muerte, desde la putrición, desde lo que parece excretable, en realidad encuentra una forma de resistir y de renacer. Entonces, así como lo hacen las bacterias, así como lo hacen los bichos, también lo hacen las personas marginalizadas en diferentes territorios, no sólo en los territorios que habitamos nosotros, que son el centro de México, sino en un montón de espacios donde personas marrones, personas trans, personas empobrecidas han encontrado formas de reapropiarse, por ejemplo, de estas violencias y encontrar a partir de la imaginación política, de la imaginación radical, de la colectivización, formas de resistencia. Entonces, para nosotros creo que era como un pequeño regalito que a la vez también es un regalo que Semi me hace a mí, porque yo soy quien recibe el insulto y Semi es quien se reapropia, de hecho él tiene un tatuaje que se hizo en algún momento y que este es como el origen de todo el manifiesto, pero eso, aparte de un regalo de amor, como que tú me regalas a mí esa posibilidad de visibilizar esa palabra desde otro lugar.

Semillites: Sí, y yo agregaría que estos insultos que se nos dan son justamente como para vernos como víctimas del sistema y creo que justo reapropiarnos de estos insultos, de tomar espacio, nos hacen recordarnos que sí tenemos poder, que tenemos y que somos muchos más quienes somos caca, quienes somos feos, quienes somos marginalizados y que en ese poder colectivo tenemos muchísima más fuerza, ¿no? No somos como las víctimas del Estado, sino somos esas cucarachas que atacan.

Tania: Que resisten.

Gustavo: ¿Algún mensaje para las audiencias LGTBIQ+ de Perú o para lxs seguidorxs de Crónicas de la Diversidad?

Semillites: Queremos invitarles a que vengan a ver la segunda función de la película el 12 de agosto a las 4:20 en el Centro Cultural PUCP. Estaremos súper súper emocionados de tenerles, si son personas marrones, si son queer, si son aliades, si van bien los sistemas de opresión.

Tania: Si quieren ver una película que experimenta mucho con la forma, que no es lineal y sobre todo que ha sido hecha con mucho amor desde México, les invitamos y les esperamos.

(Visited 1 times, 2 visits today)